lunes, 28 de marzo de 2011

miércoles, 9 de marzo de 2011

martes, 8 de marzo de 2011

EL ALMENDRO YA ESTA EN FLOR, BUENA SEÑAL


El almendro es el símbolo por excelencia de la llegada de la primavera. Tan pronto cede el frío del invierno este árbol se convierte en grandes ramilletes de flores que van del blanco al rosado y que ofrecen un paisaje de ensueño.
Este árbol, proveniente de Asia, ha viajado por todo el planeta y nos sorprende porque antes de salir las hojas nos ofrece el regalo de sus bellas flores, porque requiere poco riego para crecer y tiene gran valor ecológico, medicinal y alimenticio.
En nuestro paisaje actúa como agente antierosión y freno a la desertización
porque crece hasta en tierras calizas, pobres en nutrientes y muy resistente a la sequia.
La belleza de sus flores y todas las virtudes que hemos mencionado han hecho que el almendro en todas las culturas sea fuente de inspiración para pintores, escritores, poetas y todos aquellos que disfrutamos de la naturaleza


lunes, 7 de febrero de 2011

miércoles, 29 de septiembre de 2010

jueves, 5 de agosto de 2010

martes, 27 de abril de 2010

jueves, 4 de marzo de 2010

GRAN REFLEXION ATRIBUIDA A BORGES


Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.

OTRO POEMA DE ANDRES NEUMAN


(PALABRAS A UNA HIJA QUE NO TENGO)
–de El tobogán, 1998-2001–

Entornaré tus ojos si prometes soñarme.
Compréndeme, no es fácil velar por alguien siempre:
a veces necesito saber que tienes miedo.
Cuando sepas hablar, dame mi nombre;
diciéndome papá habrás hecho bastante.
En invierno no abrigues demasiado
tu cuerpo de princesa, más útil y más noble
es irse acostumbrando a resistir.
Acepta golosinas de los desconocidos
(no está el mundo como para negarse)
pero apréndete esto en cuanto puedas:
más frecuente es lo amargo, que te ignoren,
y no los caramelos.
Te enseñaré a leer fuera del aula
y llegada la hora quiero que escribas «mar»
sobre los azulejos del pasillo.
Cuando cruces por fin la calle sola
sabrás que el riesgo y la velocidad
perseguirán tus días para siempre.
No creas que en el fondo no soy un optimista:
de lo contrario tú no estarías ahí
cuidando que te cuide como debo.
Como ves, desconfío
de quienes no veneran el asombro
de estar aquí, ahora.
Existe la alegría, pero duele;
tendrás que conseguirla.
Y cuando la consigas tendrás miedo.
–de El tobogán, 1998-2001–

POEMA DE ANDRES NEUMAN


(MUJER LEYENDO)
Andrés Neuman del libro Mística abajo.

Admirar es el verbo
que dice en su doblez
lo que despierta en mí tu quieta pose.
Esa misma doblez está en tus pechos
porque elevas el libro y lo sostienes
juntando bien los brazos, plegando la atención.
Me tienta imaginar el personaje
al que estás abrazando, en qué adjetivos
prefieres detenerte. Me entretengo
calculando la pausa, la cadencia
con que pasas las páginas: sonrío
al comprobar que eres una lectora lenta,
con rodeos de asombro o de pregunta.
Quién pudiera de ti recibir esos ojos
con el mismo deseo, con idéntica hondura.
Eres lo que hace falta. Belleza meditando.
Carne con su temblor y su sintaxis.
Ese lugar en que la inteligencia
y la sensualidad se hacen un nudo.