lunes, 23 de mayo de 2011

viernes, 20 de mayo de 2011

lunes, 28 de marzo de 2011

miércoles, 9 de marzo de 2011

martes, 8 de marzo de 2011

EL ALMENDRO YA ESTA EN FLOR, BUENA SEÑAL


El almendro es el símbolo por excelencia de la llegada de la primavera. Tan pronto cede el frío del invierno este árbol se convierte en grandes ramilletes de flores que van del blanco al rosado y que ofrecen un paisaje de ensueño.
Este árbol, proveniente de Asia, ha viajado por todo el planeta y nos sorprende porque antes de salir las hojas nos ofrece el regalo de sus bellas flores, porque requiere poco riego para crecer y tiene gran valor ecológico, medicinal y alimenticio.
En nuestro paisaje actúa como agente antierosión y freno a la desertización
porque crece hasta en tierras calizas, pobres en nutrientes y muy resistente a la sequia.
La belleza de sus flores y todas las virtudes que hemos mencionado han hecho que el almendro en todas las culturas sea fuente de inspiración para pintores, escritores, poetas y todos aquellos que disfrutamos de la naturaleza


lunes, 7 de febrero de 2011

miércoles, 29 de septiembre de 2010

jueves, 5 de agosto de 2010

martes, 27 de abril de 2010

jueves, 4 de marzo de 2010

GRAN REFLEXION ATRIBUIDA A BORGES


Si pudiera vivir nuevamente mi vida,
en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más.
Sería más tonto de lo que he sido,
de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico.
Correría más riesgos,
haría más viajes,
contemplaría más atardeceres,
subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido,
comería más helados y menos habas,
tendría más problemas reales y menos imaginarios.

Yo fui una de esas personas que vivió sensata
y prolíficamente cada minuto de su vida;
claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría
de tener solamente buenos momentos.

Por si no lo saben, de eso está hecha la vida,
sólo de momentos; no te pierdas el ahora.

Yo era uno de esos que nunca
iban a ninguna parte sin un termómetro,
una bolsa de agua caliente,
un paraguas y un paracaídas;
si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.

Si pudiera volver a vivir
comenzaría a andar descalzo a principios
de la primavera
y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita,
contemplaría más amaneceres,
y jugaría con más niños,
si tuviera otra vez vida por delante.

Pero ya ven, tengo 85 años...
y sé que me estoy muriendo.